Análisis del entorno.
¿Qué perseguimos al realizar este tipo de análisis? Pues averiguar el impacto que tendrán sobre el sector en el que nos encontremos, ojo no sobre nuestra empresa, determinados factores de nuestro entorno general: jurídicos o normativos, económicos, políticos, culturales, demográficos, sociológicos, tecnológicos y medioambientales. Es el análisis pestel. Lo que nos interesa es estimar el impacto, más o menos relevante, que la previsible evolución de cada factor va a tener para el sector que estemos analizando. La estructura para realizar un buen análisis pestel podría ser ésta:
Podemos encontrar distintos factores:
- Económicos: variables macroeconómicas que evalúan la situación actual y futura de la economía.
- Socio-culturales: variables demográficas, sobre cambios sociales y culturales de la población.
- Tecnológicos: nivel científico y las infraestructuras tecnológicas de un contexto determinado.
- Políticos: marco institucional que existe en un determinado contexto socio-económico.
- Legales: desarrollo legislativo que pudiera afectar al sector.
- Medioambientales: grado de ecologismo y la tendencia a la sostenibilidad de los agentes implicados en nuestro contexto.
ANALISIS INTERNO Y EXTERNO: ENTENDER LA CADENA DE VALOR Y ENTORNO
De esta forma habremos realizado un exhaustivo análisis externo. Tanto de nuestro entorno más genérico, hasta de nuestro entorno más específico. Además, lo más importante es que habremos generado un listado de factores que podrán tener un impacto relevante sobre nuestro modelo de negocio. Serán nuestras oportunidades y amenazas.
Cuando analicemos la cadena de valor desde el punto de vista del cliente y de sus necesidades, es decir, cuando determinemos nuestra propuesta de valor para nuestros clientes podremos también enumerar cuáles serán nuestras fortalezas y debilidades, tal y como podéis ver en la gráfica siguiente.


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