Paradigma laboral
Demasiadas personas enfadadas porque la forma de funcionar del mundo laboral no volverá a ser como antes. Hasta cierto punto los comprendo porque yo también tengo una idea muy clara de cómo deberían ser las cosas aunque con frecuencia las cosas son de otra manera. El problema viene cuando creemos saber lo que está bien y lo que está mal, nos convencemos de que esta es la única manera correcta de contemplar la realidad y obramos esperando que el resto del mundo se adapte a nuestro punto de vista [algo que rara vez sucede]. El resultado es evidente: enfado.
El mundo no volverá a funcionar de la forma en la que ha funcionado hasta hace unos años debido a que multitud de factores económicos, tecnológicos y sociales han evolucionado espectacularmente y eso, nos guste o no, va a ser así porque la suma de las decisiones que tomamos cada uno de nosotros cada día están configurando el mundo de esta nueva forma.
Quizá una de las cuestiones más controvertidas es que el Nuevo Paradigma Laboral acaba con el totem de la seguridad en el empleo, que tantas vidas ha arruinado en el último siglo. Durante años, muchas personas han vendido sus sueños, su libertad y su tiempo a cambio de la seguridad que les proporcionada un empleo estable.
La era de la consciencia ha llegado y con ella la necesidad de saber lo que eres y lo que aportas.

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